Durante 2025, Corporación Cordillera celebró tres décadas de trayectoria apoyando a niños, niñas, adolescentes y sus familias, reafirmando su compromiso con el bienestar de los pacientes y el fortalecimiento de iniciativas que contribuyen a mejorar su calidad de vida.
El período 2025 tuvo un significado especial para Corporación Cordillera al coincidir con su 30° aniversario, una trayectoria construida gracias al compromiso de socios, colaboradores, profesionales de la salud, empresas y personas que durante estos años han contribuido a hacer crecer la misión solidaria de la institución.
La conmemoración reunió a representantes del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente y del Hospital Dr. Sótero del Río, junto a directores fundadores, ex presidentas, socios y funcionarios. Durante la ceremonia también se reconoció a quienes participaron en los inicios de la Corporación, a empresas colaboradoras y al Dr. Fernando Argandoña por su permanente apoyo a la institución.
Proyectos que buscan mejorar la calidad de vida
Durante el período se realizó una nueva convocatoria del Concurso de Proyectos de Corporación Cordillera, orientado a financiar iniciativas capaces de generar un impacto directo en los pacientes y sus familias.
El primer lugar fue adjudicado al proyecto “Uso de nuevas tecnologías sustentables como facilitadores de la rehabilitación en la Unidad NINEAS, perteneciente al Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente”.
La iniciativa busca incorporar herramientas tecnológicas que apoyen el trabajo realizado por kinesiólogas, fonoaudiólogas y terapeutas ocupacionales en la rehabilitación de niños y adolescentes con necesidades especiales de atención en salud, ampliando las alternativas terapéuticas disponibles y contribuyendo a mejorar su calidad de vida.
El segundo proyecto seleccionado fue “Cajita del Recuerdo”, iniciativa destinada a facilitar el acompañamiento psicosocial de padres, familiares y cuidadores de niños, niñas y adolescentes que atraviesan un proceso de agonía o fallecimiento, permitiéndoles conservar recuerdos significativos de sus seres queridos.
Entre ambas iniciativas, Corporación Cordillera destinó $2.647.569.
Nuevos recursos para la atención infantil
Otro de los importantes aportes recibidos durante el período fue la donación de un equipo para realizar audiometrías de campo libre, posteriormente entregado al Servicio de Otorrino Infantil.
El equipamiento, valorizado en $6.161.166, permitirá fortalecer las capacidades disponibles para la evaluación auditiva de pacientes pediátricos.
Apoyo directo a pacientes y sus familias
El trabajo de Corporación Cordillera continuó también a través de diferentes formas de ayuda directa a pacientes.
Durante el período se destinaron recursos para la compra de medicamentos, realización de exámenes, colaciones, mercadería, movilización y mejoramiento de las condiciones de descanso de los acompañantes de niños hospitalizados, incluyendo la compra y reparación de bergeres.
La inversión destinada a estas acciones alcanzó los $4.744.549.
Una Navidad para compartir y acompañar
La tradicional Fiesta de Navidad volvió a ser uno de los encuentros más significativos organizados por la Corporación, entregando un espacio de alegría a niños que enfrentan enfermedades crónicas y a sus familias.
La actividad fue posible gracias a la colaboración de distintas organizaciones y personas. LIMCHILE participó con un espectáculo para los asistentes; el Colegio Teresiano Enrique de Ossó (Colegio TEO) y Turner & Townsend colaboraron mediante el apadrinamiento de regalos navideños; y GRUPOBIOS realizó una donación para la compra de helados.
La jornada contó además con la participación de colaboradores del Laboratorio Central y, como cada celebración navideña requiere, con la esperada visita del Viejito Pascuero.
30 años haciendo crecer la esperanza
Al cumplir tres décadas de historia, Corporación Cordillera renueva su agradecimiento a cada socio, profesional, funcionario, empresa y colaborador que ha permitido mantener viva esta labor.
Detrás de cada proyecto, aporte y actividad existe un propósito común: acompañar a los niños, niñas y adolescentes que más lo necesitan y contribuir, junto a sus familias y equipos de salud, a mejorar su bienestar y calidad de vida.
Porque después de 30 años, el compromiso continúa.